LA HISTORIA DEL MOLINO DE LAS UCES.
Aunque es muy posible que moliera ya incluso en siglos inferiores al XVII, se desconoce la edad real del Molino de Las Uces. Existen documentos escritos dentro del mismo del siglo XVIII. En el Catastro del Marqués de la Ensenada (1753) consta su pertenencia en parte al Clero provincial (hecho muy frecuente respecto a la propiedad de los molinos en esta época). Las principales fuentes de documentación histórica de este Molino de Las Uces proceden del Archivo Histórico Provincial de Salamanca.
Testimonios de las gentes mayores del lugar de Barceíno (pueblo situado a 2 Km del molino), refieren haber oído a sus abuelos que a finales del siglo XIX y principios del siglo pasado en su configuración antigua, más frágil, fue destruído parcialmente por las riadas en varias ocasiones.
También en esta última época, según las crónicas de “El Avanzado”, semanario local de Vitigudino, publicado durante los años 1889 y 1890, se reconstruyó en parte el puente de piedra de Las Uces (calificándose de "espléndido" en uno de sus primeros editoriales sobre caminos y comunicaciones), y contribuyendo los pueblos vecinos que lo usaban, con diversas cantidades económicas y carros de piedra.
Ya en el siglo XX y a principios de los años 50, el Molino de Las Uces fue reconstruído y ampliado por un prestigioso grupo de canteros de Gema, pueblo cercano al molino.
Tras moler unos años con energía eléctrica, a primeros de los 90 dejó de funcionar, y en el último periodo, antes de ser adquirido por los actuales propietarios (1998), se hallaba en estado ruinoso, y con peligro de derrumbe y desaparición a causa de las frecuentes riadas.